Converses

Yo, Lux,

también No Luz, invisible en el vacío, tan sólo luz si vehiculada. Vacío visible a la conciencia.

No mirada jamás aunque la luz constituya mirada. Ciega divide para siempre, parte en dos. Se acabó la herramienta, el vítreo, el cristalino.

Luz per se.

Tu espalda, tu lado ciego, lugar seguro que no mira.

Lineal hasta una partícula, lineal hasta otra, infinita sucesión, obstáculo y ancla. Continuidad.

No gas, no atmósfera, no agua. Sólo fenómeno, no fotosíntesis. No vida.

No me mires, no puedes mirarme. El sólo intento quema para siempre una mirada que no llegará a ser. Visión sellada.


Luz coherente.

Pero la mirada gusanea. Se refugia torpemente. 

Comenzó vagando. Desconcentrada no, periférica.

No complacencia. Esquiva la mirada, ocúltala en tu brazo, baja la cabeza.

Una bitácora de No Escritura, de No Mirada, de No Lazos. Vivir sin mirar, sin constatar, testimoniar, registrar. Sólo el reflejo, el millón de partículas, la difusión, e incluso la perfusión.

No mires. Es imposible mirar. No es prohibido, es imposible.

Me inventarás, me descubrirás, serás mi anfitrión..

No dirijas tu rostro, acabarás abriendo al abismo tus ojos, abocados para siempre a imaginar. 

Yo, Lux, todo muestro, no determino, no juzgo, no aclaro, no dilucido, no alumbro.

Luz. No Luz.

Luz coherente.

Luz coherente.

Lola Pellicer, 08/2008

Luz coherente.

Inconcebible, impalpable. Amenazante, inhumana, violenta, monocromática.

Punzante, afilada, dañina, exacta.

Haz de estrecho paso, específico, directo.

Constante en el espacio y en el tiempo.

No es sino la óptica , la proyección, que me da forma.

Nociva. Conflicto sin germen.

Símbolo si necesitas, Todo eso que no miras, que no es nombrado, cuyo nombre no es, que está ahí, que te puede, te determina. Pero Lux, yo misma.

Ni forma geométrica, ni aspecto. Lo reconoces intangible. Ajena a tu naturaleza, imperiosa presencia que escapa a tu dominio.

Miras y te apropias. Supersticiosa apropiación. Pero no puedes mirar, no la incorporas. 

No está en tu cuerpo y penetra en tus sueños. Finito, efímero, temeroso.Te enroscas al menor peligro. Yo soy constante.

NO hay texto. No texto, no palabra, nada define ni atrapa. No te constituye. No espejo, aunque reflejo, multiplicación. Simultaneidad con el medio. No simbiosis.

Concebible, construible, manejable, sí.

Cierra bien los ojos. Quédate en tu límite, tu propiedad privada.

Nada que escribir. No escritura. Nada que conjure tu inquietud, la percepción del peligro. Sin aviso, sin sonido.

Imaginas, y el color de tu mente está hecho de partículas. 

Yo monocroma, de partícula en partícula , inalterable , soy coherente.

Referencias